En el momento en que nos enteramos de la alegre
noticia comienzan a surgir dudas: ¿qué debo comer? ¿cómo debe ser la dieta? ¿Hay
algo que evitar? Toma nota y cuídate en esta bonita etapa.
¡Una dieta equilibrada! Cuando se espera
un hijo se
puede, y se debe, comer de todo, siempre que la alimentación sea variada y equilibrada.
La futura madre debe consumir cada día alimentos de
todos los grupos en cantidades correctas; debe tomar cereales, frutas, verduras
y lácteos, y evitar el exceso de grasas animales.
¿Qué cosas no debe tomar?
Desde que se planea un embarazo,
no se debe tomar ningún tipo de bebida alcohólica. La única dosis
de la que hoy estamos seguros de que no tiene riesgo es cero alcohol.
También se deben evitar las
comidas preparadas que contengan mucha grasa (hamburguesas y otros
productos similares) y el hígado.
El hígado de los animales, y especialmente de los pescados,
tiene un contenido muy alto de vitamina A, que cuando se ingiere en exceso
incrementa el riesgo de alteraciones del desarrollo embrionario.
Además, ciertos productos que se añaden a los
piensos se acumulan en el hígado, por tanto, podrían pasar a la mujer embarazada.
No obstante, como el efecto depende de la
dosis, si la mujer embarazada ha tomado hígado algún día o
un poco de paté, no debe alarmarse. Simplemente ha de evitar
consumirlo con frecuencia, o no volver a consumirlo, si es posible.
Si algún alimento importante le da asco, ¿podría
sufrir una carencia grave?
Hoy día, existe tal variedad de alimentos que no es fácil
tener una carencia. Es muy poco probable que una embarazada no pueda
tomar ningún tipo de pescado o ningún tipo de lácteo, por ejemplo, y si no
pudiera, existen productos alternativos de farmacia.
Las embarazadas que prescindan de algunos alimentos
deben consultar con su ginecólogo para que les indique la forma
de llevar una dieta equilibrada.
¿Está contraindicado el azúcar?
Salvo en las mujeres que son diabéticas, no está
contraindicado pero hay que tomarlo con moderación.
La recomendación que daría a las mujeres que antes
de estar embarazadas no han seguido una dieta equilibrada, a las que no les
gusta una serie de alimentos básicos, a las que tienen sobrepeso o están muy
delgadas, a las diabéticas y a las que tienen otro problema relacionado con la
alimentación, es que antes de buscar un embarazo acudan a su médico para
establecer una dieta adecuada e iniciarla al menos un mes antes de abandonar el
anticonceptivo.
Sal, sí, pero yodada
- Salvo que el médico lo prohíba, las
embarazadas deben consumir sal con moderación. En cuanto al tipo de
sal, es fundamental que sea yodada.
- Muchas marcas no contienen yodo, por lo
tanto, conviene cerciorarse de que en el paquete se indica que está
yodada.
- Así se puede prevenir una deficiencia
de yodo, que, incluso si no es muy importante, puede tener consecuencias
adversas para el desarrollo intelectual del futuro hijo.
Jennyfer Andrea Vélez Galvis


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